Los robots en el sector de la construcción: cómo las máquinas contribuyen a construir el mundo real

Los robots en el sector de la construcción están transformando nuestra forma de construir el mundo. Durante mucho tiempo, las obras han sido fundamentalmente manuales y lentas. Hoy en día, sin embargo, las máquinas inteligentes se encargan de una parte cada vez mayor de las tareas pesadas y peligrosas. De este modo, los equipos pueden construir más rápido y con menos accidentes. Esta evolución constituye uno de los ejemplos más evidentes de la IA física en acción.

Esta guía explica en términos sencillos el papel de los robots en el sector de la construcción. En primer lugar, define este ámbito y las máquinas implicadas. A continuación, muestra cómo estos robots perciben su entorno y se desplazan por la obra. También abordaremos sus limitaciones, ya que esta tecnología aún se encuentra en sus inicios.

¿Qué es un robot en el sector de la construcción?

Entonces, ¿qué se considera un robot en el sector de la construcción? En resumen, se trata de una máquina que realiza tareas de construcción de forma autónoma. Puede colocar ladrillos, soldar acero o realizar levantamientos topográficos. A diferencia de una simple herramienta, percibe su entorno y reacciona ante él. Por lo tanto, es capaz de adaptarse a medida que la obra evoluciona a su alrededor.

Estas máquinas pertenecen a la gran familia de la IA física. Combinan un «cerebro» informático con un cuerpo capaz de actuar. Para comprender mejor este concepto más amplio, consulta nuestra guía sobre el brazo robótico industrial. De hecho, muchos robots de obra se basan en esta misma tecnología industrial.

El objetivo rara vez es sustituir a las personas en la obra. Se trata más bien de ayudar a los equipos a realizar tareas difíciles. Por ejemplo, una máquina puede levantar una carga que supondría un gran esfuerzo para un trabajador. De este modo, el ser humano supervisa el trabajo mientras que el robot aporta la fuerza física necesaria.

Tipos de robots de obra

Los robots de obra adoptan numerosas formas adaptadas a diversas tareas. Por un lado, los robots albañiles apilan bloques de hormigón y aplican el mortero a una velocidad constante. Por otro lado, los brazos robotizados sueldan o pintan grandes estructuras de acero. De este modo, los trabajadores se libran de algunas de las tareas más agotadoras.

Otros robots de obra están especializados en desplazarse por la obra. Por ejemplo, las excavadoras autopropulsadas mueven tierra siguiendo un recorrido predefinido. Del mismo modo, los robots de atado de barras de armadura se desplazan por el suelo para fijar el acero. Dado que estas tareas se repiten a lo largo del día, las máquinas están perfectamente adaptadas a ellas.

Algunos robots llegan incluso a imprimir estructuras completas. Una gran impresora 3D puede verter hormigón capa a capa. De este modo, se puede levantar una simple pared sin necesidad de recurrir a los encofrados tradicionales. Nuestra guía sobre robots móviles autónomos explica cómo se orientan estas máquinas.

Autonomous bricklaying robot laying a wall on a construction site

Robots cuadrúpedos que inspeccionan la obra

El robot cuadrúpedo es una novedad destacada. Esta máquina de cuatro patas camina un poco como un perro. Gracias a sus patas, sube escaleras y salta los escombros. Las ruedas, en cambio, suelen atascarse en terrenos irregulares.

En la obra, un robot cuadrúpedo suele estar equipado con sensores y cámaras. Recorre diariamente la zona y registra el avance de las obras. De este modo, los responsables pueden detectar rápidamente los retrasos y los errores. Así pues, un pequeño robot andante permite ahorrar tiempo y reducir costes.

Estas máquinas con patas también pueden acceder a lugares que las personas deben evitar. Por ejemplo, pueden adentrarse en una zanja estrecha o en un pozo oscuro. Como ningún trabajador queda expuesto al peligro, la seguridad se ve reforzada de inmediato. En resumen, el robot cuadrúpedo actúa como un inspector de obra incansable.

¿Cómo perciben su entorno y se desplazan los robots de obra?

Todo robot de obra se basa en capacidades de detección avanzadas. Las cámaras le permiten «ver», mientras que los escáneres láser miden las distancias. Juntas, estas herramientas construyen una imagen en tiempo real de la obra. Para saber más, consulta nuestra guía sobre sensores robóticos.

Tras la detección vienen la planificación y el movimiento. El robot compara la obra real con el plano digital. A continuación, decide hacia dónde desplazarse. Por último, los motores y los actuadores traducen ese plano en acción. En otras palabras, la detección y el movimiento forman un bucle cerrado.

Este bucle se repite varias veces por segundo. Dado que la obra cambia constantemente, el robot debe permanecer alerta. Una viga fuera de lugar o un camión aparcado pueden bloquearle el paso. Por eso, una detección rápida garantiza tanto la eficacia como la seguridad de la máquina.

La conexión a la nube añade una nueva dimensión de capacidades. Los datos de la obra pueden transmitirse a un servidor para realizar procesamientos más complejos. De este modo, un robot puede aprender del trabajo de muchos otros. Con el paso del tiempo, toda la flota gana en inteligencia.

Four-legged quadruped robot scanning a construction site with sensors

Ventajas y limitaciones de los robots en el sector de la construcción

Las ventajas son evidentes y no dejan de multiplicarse. En primer lugar, los robots reducen el riesgo de accidentes en obras peligrosas. Además, trabajan durante largas jornadas sin cansarse. De este modo, los proyectos pueden llevarse a cabo más rápidamente y con total seguridad.

Sin embargo, siguen existiendo limitaciones reales. Estas máquinas tienen un coste de adquisición y mantenimiento muy elevado. Además, una obra desordenada y en constante evolución puede desorientarlos. Por eso, los seres humanos siguen siendo los responsables de las decisiones y las reparaciones. Los organismos de seguridad, como la OSHA, insisten en la necesidad de una planificación minuciosa en torno a cualquier robot.

El futuro de los robots en el sector de la construcción

Los robots en el sector de la construcción no sustituirán a los trabajadores cualificados a corto plazo. Más bien se encargan de las tareas repetitivas y peligrosas. De este modo, los seres humanos pueden centrarse en la planificación, la calidad y los conocimientos técnicos.

Para todos aquellos interesados en la construcción, este ámbito merece ser seguido de cerca. Por un lado, cabe esperar ver más máquinas móviles en las obras. Por otro lado, cabe esperar una mayor integración entre los robots y los planos digitales. En resumen, los robots en el sector de la construcción allanan el camino hacia métodos de construcción más seguros y rápidos.

Por su parte, los costes no dejan de bajar año tras año. A medida que los precios disminuyen, las pequeñas empresas pueden por fin dar el salto a este sector. Así pues, estas máquinas se generalizarán mucho más allá de los proyectos gigantes. El próximo auge de la construcción bien podría basarse en el poder de los robots.

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